sábado, 19 de abril de 2014

Microrrelato depresivo(?)

<<Bajas la cabeza y miras tus venas. ¿Lo oyes? ¿Puedes sentirlo? Es tu sangre recorriendo tu cuerpo, con fuerza, con ansias, con ganas de salir. Notas cada latido, cada odioso y palpitante latido. No sale de tu cabeza. Miras atentamente tu muñeca, ¿Que se sentía al cortase? No puedes dejar de pensarlo, tu mente ya lo ha borrado de sus recuerdos. ¿Y si...? No, no. Esta mal y lo sabes, no debes ni pensarlo. Sacudes la cabeza e intentas centrarte en otra cosa, pero vuelve a tu pensamiento una y otra vez. Es un desfile de malas ideas, de malos recuerdos, que te hacen enfurecer, te hacen sentir mal. Pero esta vez no, esta vez hay motivos para no hacerlo, ¿o no? Esta vez eres más fuerte... esta vez es diferente... o eso te repites. Pero no sale de tu cabeza. Miras las tijeras de la mesa... y apartas la vista rápidamente. No. Hoy no. Hoy toca sonreír. Toca dejar el pasado atrás y ser tu mismo.>>

jueves, 17 de abril de 2014

Infancia, ese lejano pasado.

¡Buenos días, patatas! Pido perdón por tener esto condenadamente abandonado, a veces no se sobre que escribiros D: pero bueno, ayer hablando con mis amoríos del grupo de WA de LNR, surgió el tema de las series de nuestra infancia, y oye, pues se me ha ocurrido hablar de eso, de la infancia. La infancia esta para unos mas lejos que para otros, y la mía, sinceramente, cada vez esta mas lejos. En un mes cumpliré 19, me hago vieja, y eso me hace echar de menos el pasado. Bueno, vamos a empezar por las series. ¿Quien no ha visto la tele aunque fuese durante veinte minutos en su infancia? ¡¿QUIEN?!

Bueno, yo de pequeña vi una cantidad de series increíbles, y es irónico, porque yo recuerdo pasarme el día en la calle, pero bueno. Voy a hacer una lista de las series que veía yo, algunas aún las veo, y que amé, amo y amaré con todo mi corazón el resto de mi existencia.

-Dragon Ball: Todas las temporadas. Dragon Ball es la infancia del 95% de los niños del mundo, si no más. ¿Quien no recuerda al señorito Goku transformándose en super saiyan o fusionandose con Vegeta?

-Shaman King: Este anime japones es bastante menos conocido, pero Yoh Asakura, Anna, Horohoro, Manta, Ren Tao, Lyserg y Amidamaru se quedaron en mi corazón para siempre. Es un anime que echaban en Fox Kids, y en Jetix cuando cambió de nombre. Es una serie sobe Shamanes. Cada Shaman tiene un espíritu acompañante, y pueden fusionar sus almas para luchar, o fusionar el alma de su acompañante a un arma. La historia narra como Yoh aspira a convertirse en el rey de los Shamanes, ganando el Torneo de los Shamanes que se celebra cada milenio, y toca justo en ese año. Participando, conocerá a un montón de jóvenes con sus mismos sueños, y algunos serán amigos, pero otros muchos pasaran a ser enemigos. Esta serie era tan bestial que me la veo al menos una vez al año.

-Shinzo: Esta serie si se que es poco conocida, pero es de las que más me marcó en infancia. Va sobre la ultima humana del mundo, que fue criogenizada para despertar 100 años después, porque había una guerra bestial y era un ser humano puro y bondadoso, pero hay un error en la maquina y despierta mil años después. Cuando despierta, se encuentra con un mundo postapocaliptico, lleno de unos seres mutantes llamados Enterranos, y todos intentan cazarla o matarla, por ser la única humana del mundo. En uno de esos ataques, la salva Mushra, un SuperEnterrano (tiene la capacidad de "evolucionar", de transformarse en un superguerrero) que es buscado por todo el mundo porque no hay nadie que le venza, y como es un cabeza loca y solo le interesa pelear, decide ayudarla a sobrevivir y a llegar a Shinzo, el lugar al que su padre le dijo que debía ir cuando se despertase porque allí estaban todos los humanos.

-Pokemon: Las dos primeras temporadas y todas las peliculas. ¿Quien no ha visto Pokemon o ha jugado alguna vez en una nintendo? ¿Quien no recuerda a Pikachu electrocutando a Ash porque no quería irse con él, y como Ash le salva la vida? ¿Quien no recuerda en la primera película la escena en la que petrifican a Ash y todos los Pokemon lloran? Si no lloraste con eso, amigo, de verdad, ¿que hiciste en tu infancia?

-Digimon: Todas las temporadas. Para simbolizar lo epico de esto es necesario poner el Opening de mi temporada favorita. https://www.youtube.com/watch?v=IQir2ihMXLQ Es que es épico. ¡ÉPICO! Dios, yo hasta tenía el tamagochi. ¿Quien no recuerda a Agumon? ¿O el epico momento en el que Guilmon, ese Digimon inventado por un crío, consigue digievolucionar por fin? Y, ¿que decir de la banda sonora? Increíble. Admitiré (por favor Mamá no leas esto), que se supone que a mi no me dejaron verlo hasta los doce años, porque mi madre decía que era mucho más violento que pokemon, pero mis hermanos y yo lo veíamos cada tarde a escondidas mientras ella dormía. Soy una patata rebelde.

-Dinozaurs y Dinosaur King: Estas series yo no se si son conocidas o no, pero son las culpables de mi gran obsesión con los dinosaurios y de que tenga un blog sobre ellos. La primera va sobre unos dinosaurios que luchan por salvar el mundo, la segunda sobre unos mini dinosaurios que han sido revividos, y van con unos niños, y luchan en plan digimon y no se, molaba muchísimo.

-MegaMan: Esta tampoco se si era conocida, solo se que tengo todos los videojuegos y un PET, y esta serie era un vicio. Es sobre un mundo futurista en el que todo esta informatizado, y la gente tiene "PET", que son unos ordenadores chiquititos y personalizados, donde dentro hay un Naby (no se bien como se escribe, perdón), que es un personaje informático, personalizado o no, que te recuerda las tareas de tu agenda y esta ahí para ir por la red y ayudarte en tu día a dia, también sirven para pelear entre ellos en batallas virtuales, y la serie va sobre un chico, su Naby y sus amigos, que intentan salvar el mundo de Los Tres Mundiales, unos hombres que intentan destruir toda la red informática y apoderarse del mundo. Solo añadiré... ¡CONEXIÓN, MEGAMAN! (Quien lo haya visto lo entenderá)

-Yu-Gi-Oh!: Las dos primeras temporadas. Esta serie era un vicio para mi, creo que tengo toda la colección de cartas, y por ello me pasé a las Magic, que son como millones de veces mas elaboradas.

-El oso Yogui: esto ya se sale del dibujo japones, pero en serio, ¿quien no ha visto esta serie de pequeño? *----*

Bueno, esas son de mis favoritas, pero también he visto Scooby Doo, Iron Kid, One pice, Fairy Tail, (yo no vi Naruto, no me gustaba), Doremi, Doraemon, Monster Rancher, Phil del futuro, Transformers Armada, Totally spies, Kimm possible, Flint... y dios, muchísimas más. Si queréis podéis dejar comentarios con las series que visteis y las comentamos, o preguntarme algo en ask. Bueno, pues eso es todo de momento, en un rato, o mañana, pondré un post sobre los videojuegos de mi infancia.

¡Un saludo y pasad un buen día, patatas!

domingo, 23 de marzo de 2014

Hola pequeñas patatas.

Bueno, llevo bastante tiempo sin escribir, y pido perdón u.u, he estado ocupada con exámenes y estudios, peor ya estoy de vuelta. Hoy vengo a informar básicamente, de que estoy empezando a escribir en serio una novela. No es como todo lo que escribo, ni siquiera es fantasía. La historia no ha sucedido de verdad, pero no hay magia ni nada de ciencia ficción, va, básicamente, sobre bulling, sentirse solo e incomprendido, y de como a pesar de todo, si se aguanta lo suficiente, se puede terminar saliendo de todo eso. Y en fin, eso. No voy a publicarla aquí, esta novela voy a pulirla bien y a intentar publicarla. Os dejo un pequeño resumen sobre que va, y os añado un microrrelato que escribí hace unas semanas (no tiene nada que ver con la novela, básicamente es por rellenar):

"Lady Ann" es una chica de quince años que vive en el ala psiquiátrica de un hospital. Hace dos meses que intentó suicidarse. Sus médicos llevan semanas insistiéndola en que debe tomarse los antidepresivos, y escribir en un pequeño cuaderno todo lo que siente, pero ella no quiere. Cierto día, conoce a una chica y a su hermano pequeño. Ella esta ingresada una planta más abajo, en la de trastornos alimenticios, y su hermano va a verla todos los días. Tras eso, decide que es buena idea escribir en el cuaderno, pero no lo que siente, si no escribir su vida, contar su historia, mostrando el mundo tal y como ella lo ve."

Bueno, pues esa sería la sinopsis, básicamente. Tampoco os impacientéis ni nada, es probable que no lo termine hasta dentro de un mes o así, y a menos que me lo publiquen, no creo que salga a la luz. Os dejo el microrrelato.

La niebla matutina descendía con lentitud por la ladera, impidiendo que el sol rozase con sus rayos el suelo. El frío se colaba por todos los rincones de la ciudad, especialmente en el puerto que bordeaba la pequeña costa del Mar Frío de Glesisus, que daba nombre a aquel lugar. Los habitantes, comerciantes y viajeros que pasaban por las calles adoquinadas, llenas de edificios, llevaban ya una semana sin ver la luz del día, y lo que era aún peor: sin ver la nieve. Era raro que la nieve no cayese cada día desde el cielo, y aún más en el invierno. Sam no recordaba la ciudad sin nieve, es más, nunca nadie la había visto tan seca y grisácea. Era como si el verano hubiese llegado, salvo porque en verano también estaba todo inundado de aquel místico polvo blanco que les había caracterizado desde que la historia existía. Sin nieve, la ciudad iba a perder todo su esplendor y su magia, y los Jefes de la Mazmorra iban a morir, yéndose todo a pique. ¿Qué era lo que estaba sucediendo? ¿Por qué el clima había cambiado de pronto? El cielo se oscureció por un manto de nubes negras en ese instante, y un joven encapuchado puso sus pies en la puerta norte de la ciudad. Miró a un lado y a otro de la muralla, y, si se le hubiese visto la cara, se habría podido observar una sonrisa lobuna. Un trueno rompió el silencio, y el brillo de un relámpago deslumbró en la niebla, dejándolo todo morado durante unas decimas de segundo. La gente miró al cielo, pero apenas lograron ver los tejados de las casas y el final de los edificios que se extendían ante ellos. El mundo estaba oscuro, y el mal se cernía poco a poco sobre él.

¡Pasad un buen día, patatas!

sábado, 1 de marzo de 2014

Música.

Todo esta oscuro bajo mis parpados. Los gritos de jubilo e impaciencia de la muchedumbre me hacen sentir la presión y le emoción del momento. Siento como todo mi cuerpo se encrespa, y acaricio el mastil de la guitarra que llevo colgada a los hombros. La cojo con cariño y dulzura, mostrandole el amor que siento por ella, y aprieto la pua con los dedos de mi mano derecha, mientras la acerco suavemente a las cuerdas. Los nervios me comen por dentro. Abro los ojos y todo sigue igual de oscuro, pues las luces del escenario estan aun apagadas. Rasgo la primera cuerda, con cuidado, como si me diese miedo meter la pata, y comienzo con el dulce y suave punteo de la canción. Aquella canción que me había dado tanto, que habia significado todo, y que era de un grupo que me había salvado la vida. Todo se había quedado en silencio, solo se escuchaba mi guitarra, imitando el sonido del piano de la canción original. Siento una punzada en la garganta: las palabras necesitan salir. Me acerco al microfono. A cada segundo, a cada nota, los nervios desaparecen para dar paso a una felicidad indecriptible. La letra de la canción empieza a salir por mi boca, en un debil susurro, que se va haciendo mas fuerte con la seguridad que voy sintiendo. No puedo equivocarme. El extasis que siento me hace temblar un poco, pero me aferro al mastil, vuevo a cerrar los ojos y dejo que la vida que me da la música corra por mis venas. Nada como acariciar mi pequeña Flying V me hace sentir tan viva. El resto de instrumentos me acompañan, suenan con la misma fuerza, pero a la vez son tan lejanos. Yo y mi guitarra. Yo y la música. Es esa clase de amor intangible que sabes que esta ahí siempre, y que sientes la necesidad de expresar mediante las cuerdas, los trastes y la pua. Sois uno en dos. Un alma dividida en una persona y un instrumento. Solo te sientes completa cuando estas tocando. Siento como poco a poco mi corazón se acelera, sumergido en aquel precioso instante. Ese momento en el que sientes que no podrías estar haciendo nada mejor con tu tiempo. Ese momento en el que tu, entera, te sientes música... abro los ojos. La cancion ha terminado y estoy tumbada sobre la cama, con los cascos puestos. Giro la cabeza y miro a mi guitarra, posada en la esquina. "Pronto. Pronto sera real, pequeña" le susurro mentalmente mientras me incorporo. Cuando no estoy tocando, sueño con tocar, y aunque no cante, las letras de las canciones que mi mente teje fluyen por mis venas hacia mi mano, deseando salir. Ya me he inspirado suficiente. Me pongo en pie y me acerco a la mesa. Me siento en la silla y cojo un lapiz y un boli. Hago seis lineas paralelas, escribo debajo de todas ellas unas frases, cojo la guitarra y comienzo a dejar salir todo lo que llevo dentro. Pasan las horas, voy puliendo la música, mejorandola, hasta que todo encaja y termino. Dejo todo en su lugar y cojo la hoja con una sonrisa. La guardo en el archivador. Es mia, mi música, mi alma. Aunque no suenen del todo bien, aunque no sean buenas, son mi orgullo, mi vida y un trozo de mi corazón. Probablemente nadie las lea siquiera, y mucho menos las escuche, pero en mi mente y en mi archivador estan comodas y felices, pues existen y eso ya es suficiente para mi y para mi guitarra.
Bueno, pues no se, estaba tocando la guitarra y se me ha ocurrido. Nada más que alegar. ¡Un saludo, patatas!

domingo, 23 de febrero de 2014

Cosas que se me ocurren

Oscuridad. Todo estaba en silencio. En un silencio interrumpido por el fuerte goteo del agua, que lo convertia en un silencio abrumador. No sentia ni el pestañeo de mis ojos. Alzo el brazo derecho, en busca de algo, pero choco a los pocos milimetros con algo. El agobio es cada vez mas intenso. Golpeo con los puños, intento girarme, pero estoy en una especie de caja. Grito, grito con todas mis fuerzas, se que lo llevo haciendo varios minutos, me duele la garganta del esfuerzo, y aun asi, no he escuchado mi voz ni un solo segundo. ¿Que pasa? ¿Que sucede? No se donde estoy. El vacio y la nada me consumen poco a poco, y la desesperacion deja paso a la frustracion, y termino por resignarme, apoyo los brazos sobre mis costado y lloro. Es curioso, no siento mis lagrimas resbalar por mi cara. No recuerdo nada. El goteo sigue insistiendome, y entonces me doy cuenta. Toco mi cuello... mi cabeza no esta. Lo que gotea es mi sangre. ¿Como puedo oirlo si estoy muerto, si ni tengo orejas? ¿Me habran enterrado? Claro, tiene sentido, estoy en mi ataud pero... ¿por que he podido mover los brazos? No lo entiendo. No tiene sentido... y si... ¿y si esto es lo que pasa cuando mueres? Que relamnete sigues consciente, mientras los gusanos se apoderan de tu cuerpo. Que te incineren debe doler mucho. ¿Que pasara cuando ya no me quede carne ni organos? No tengo cerebro y sigo pensando, sigo sintiendo... y de pronto me despierto.
Estoy en mo cama y me levanto con rapidez. Me pongo en pie y me miro de arriba abajo. Agarro con mis manos mi cabeza, mi preciosa cabeza, y caigo al suelo de rodillas. Me echo a llorar mientras me hago un ovillo en el suelo, me abarzo las piernas. Vivo. Estoy vivo, ioder. Que puto alivio. Vuelvo a comprobar de nuevo que mi cuerpo este intacto, y paso rozando mi brazo izquierdo con la mano derecha, y rasgueo con los dedos el contorno de los puntos que cubren mi muñeca. Soy gilipollas. Vivir no esta tan mal, aunque se sufra, vida tenemos solo una y ademas... ¿que nos espera despues? No quiero saberlo, me niego. Me niego rotundamente. Desde aquel día las pesadillas son mas y mas intensas. Tengo tanto panico. Fueron unos segundos, estuve al otro lado, y no habia nada. Desperte de nuevo en el suelo tras dormir, y no habia nada en medio. Nada hasta que me reanimaron...
El miedo a la muerte. Eso es lo que tiene el ser humano desde que empezo a ser consciente. Por este miedo se crearon las religiones. Por este mismo niedo hay gente que se suicida, aunque parezca ironico. Agobia tanto pensar en ello. ¿Que se siente al no sebtir nada? Obviamente contestareis que nada, pero seguro que os habeis hecho la pregunta. Simplemente todo desaparece, con suerte, hasta que os reaniman, y os lo digo por propia experiencia. Al menos yo la vez que mas cerca estuve no senti nada, y es que no habia nada, no recurrdo nada, solo es un lapsus, como si el tiempo ahi no hubiese pasado. A veces por la noche me asaltan las pesadillas con la parca, esa adorable amiga que se nos termina llevando a todos tarde o temprano, y entonces me rallo al despertarme. Intento sentir lo que es no sentir nada, y se me oprime el pecho, me quedo sin aire, le doy vueltas a todo y me deprimo hasta tal punto que termino llorando y golpeando la almohada. En la vida se sufre, si, claro, es parte de ello. La gente viene y se va, nos traicionan o simplemente nos distanciamos sin motivos. Y tambien traicionamos, aunque sea sin querer. Es nuesta naturaleza. Pero tambien hay sonrisas y alegria y... y aunque sea solo a ratos merece la pena aguantar la vida por eso. Nunca sabemos que nos puede esperar, los planes siempre salen mal porque el simple hecho de existir ya es imprevisible. No os agobieis pensando en la muerte, esperandola, pero tampoco os agobieis por no poder vivir suficiente. Esforzaos por cumplir vuestros sueños y estad con los que quereir, lo que tenga que pasar pasara, y no podreis evitarlo, asi que es mejor no pensar en ello, no rayarse, aunque a veces sea dificil. Carpe diem, si, pero no olvideis que teneis que vivir al dia cuidando que podais seguir viviendo al dia en un futuro, es decir, evitar cosas que os perjudiquen.
Bueno, no se, aqui os dejo esto, escrito desde mi movil. ¡Un saludo, patatas! Y que la fuerza os acompañe.

viernes, 21 de febrero de 2014

Pequeño relato.

Peter Pan respiraba sin pensar, y Wendy solo pensaba en respirar, tal vez por eso eran una pareja perfecta. Wendy soñaba con él sin querer, y el solo quería soñar con ella. Wendy sonreía sin proponerselo, y Peter Pan sonreía con el único propósito de hacerla feliz. Claro que no eran el Peter Pan y la Wendy del cuento, pero sus almas si, y se habían reencontrado después de tantos años. El alma de Wendy había vagado por el mundo ne busca del lugar y el momento preciso en el que volver a nacer, y el alma de Peter no era entera el alma de Peter, pues Peter Pan no crece, no muere y no puede reencarnarse, pero una mitad había muerto cuando Wendy había crecido, y solo había muerto para ir en su busqueda, y ahora que se habían encontrad, volvía a ser el alma entera de Peter Pan. Ambos esperaban con ansia que Campanilla o cualquier otro hada les encontrase, para que les llevase volando a Nunca Jamas y poder vivir allí eternamente, aunque, esta vez, Peter estaba dispuesto a crecer con Wendy: lo veía como la aventura más increíble y fascinante del universo. La más divertida. Con cada beso, cada caricia, cada mirada y cada abrazo le parecía más fascinante la idea, y le gustaba más. Solo crecería si es con ella, aunque sus almas siempre seguirían siendo las de unos niños, y siempre se buscarían en el paso del tiempo para poder vivir todo juntos. Da igual si como chico y chica, chica y chica, chico y chico. Siempre se buscarían y se encontrarían: era el destino. Peter Pan pensaba en ella a cada segundo, y Wendy adoraba cada segundo por poder pensar en Peter. Era perfecto. Era armonía. Era como si de verdad todas las estrellas se hubiesen alineado para que por fin, 18 años de Peter y 17 años de Wendy, fuesen plenamente felices. Muchos no creéis en el destino, y antes de darse cuenta de quienes eran, al conocerse, ellas tampoco lo creían, pero las cosas pasan, los pensamientos y las ideas cambian, pero los sentimientos verdaderos no, y por eso sus almas se habían podido reencontrar. 


No es muy largo, y no se, se me ocurrió esta mañana. Ayer estaba hablando con Guille, el estaba en el metro de Barcelona, y se le acabó la batería, y nada más alzar la vista se topó con un cartel en catalán de la Federación española de Fibrosis Quistica, y lo primero que hizo fue pensar en nosotras. En el cartel salía un niño, y una frase: ''Tu respiras sin pensar, yo solo pienso en respirar'', y entonces apuntó mentalmente la frase adaptada y me la dijo después: "Peter Pan respiraba sin pensar, y Wendy solo pensaba en respirar, tal vez por eso eran una pareja perfecta. " Una frase preciosa, ajustada y perfecta, y bueno, esta mañana, recordándola con cariño, se me ocurrió esto, así que lo escribí.

Que nada nunca o impida realizar vuestros sueños, nunca os rindáis, y nunca ceséis en querer a quienes quereis por muchos problemas que haya, os necesitan. ¡Un saludo, patatas!

lunes, 17 de febrero de 2014

¿Que habría pasado si...?

Bueno, hoy estoy con migraña así que como de costumbre me he puesto a replantearme mi vida y lo que siento por todo el mundo, y me ha dado por pensar en que habría sido de mi si cierta persona no hubiese sobrevivido a cierta cosa que hizo, y he escrito un pequeño relato:

        <<<<<—Que no joder, que me dejes en paz de una vez—dijo apartando con fuerza el brazo de su amigo que le ofrecía el mando de la consola. Habían quedado tres horas antes para comer pizza y ver la televisión, pero como de costumbre sus cuatro amigos le habían cogido la Xbox y llevaban todo el rato ignorándole, hasta ahora, que Max se había ido para recoger a su novia y les faltaba un jugador.

      —Coño, hazlo por nosotros, solo una partida, ¿vale? ¿Qué te cuesta? Si la Game Boy te encantaba cuando eras un puto crío. ¿Cuándo te has vuelto tan soso y borde? No hay quien te soporte—Le dijo San, que era el que le ofrecía jugar, con un tono cansado propio de aquellos que han visto como uno de sus mejores amigos cambia completamente en cuestión de años para ser alguien horrible.

      —No me gustan los videojuegos—contestó levantándose y cogiendo la chaqueta: no soportaba ni un segundo más allí dentro, y eso que era su piso—es una forma absurda de perder el poco tiempo que tenemos de vida.

      —Es una buena forma de olvidar los problemas y entretenerse, tío. Desde el accidente no se en quien te has convertido. Tu hasta te ganabas la vida con esto, subiendo gameplays a Youtube. ¿Dónde se ha quedado la chica friki que conocíamos?

      Se quedó en silencio, observándoles, mientras por la mente se le pasaban los recuerdos: Saltó desde aquel puente. Se había tirado meses planteándoselo, pero nunca había tenido valor para hacerlo. ¿Qué había cambiado, entonces, aquel 25 de diciembre en el que se suponía que debía estar contento porque le habían regalado la guitarra de sus sueños? Era sencillo entenderlo: ella. Una mujer. Siempre era por una mujer. No la conocía directamente, solo había oído hablar de ella a su mejor amigo, a aquel que consideraba su verdadero hermano aunque no compartiesen sangre. Aquel que había saltado antes que ella al frío vacío de la muerte, a la nada, al olvido, aunque ella jamás iba a olvidarle. Era prima de su mejor amigo, y le había traicionado. Él había estado enamorado de ella, y ella había jugado con sus sentimientos. Había sucedido en verano. Ella tenía a su novia, y él estaba por su prima, y hablaban a diario. Había sido el mejor verano de su historia, aunque la peor relación amorosa de su vida. Las dos habían sido unas putas, nada más que alegar, y nadie que oyese la historia les habría llevado la contraria. Su novia había jugado con ella como le había dado la gana, y le había hecho perder la esperanza en la vida y el amor, y a él le había pasado lo mismo, pero se tenían el uno al otro. Se contaban los problemas y se aconsejaban, incluso cuando los dos querían morirse animaban al otro. Eso era amistad. Eso era por lo que valía la pena vivir. Pero él lo había hecho, se había despedido y había saltado, y ella no había podido soportarlo. Lo intentó durante cuatro meses, con todas sus fuerzas. Pero se sentía sola, vacía. Nadie la comprendía. Ni siquiera era capaz de entrar en clase porque para ella su futuro era vivir con él en un piso cuando fuesen a la Uni y ser escritores juntos. Siempre tenía ganas de llorar ahora, siempre, y ni siquiera era capaz de escribir un par de líneas. Así que ese puñetero 25 de diciembre decidió saltar del puente. Y no había servido de nada, joder, ¡de nada! Había sobrevivido, y las máximas secuelas que tenía ahora eran las rojizas cicatrices de su espalda del planchazo que se había dado contra el maldito agua del río, pero estaba harta. Había vuelto a intentarlo, por ellos cuatro, por sus amigos, que también habían sido amigos de él, pero no hermanos, así que no lo entendían.

      Se dio la vuelta sin decir nada y salió al pasillo, cerrando de un portazo: iba a seguir sus pasos. Le daba tanta pereza todo que cogió el ascensor y pulso el numero 13, que era el numero de la azotea hasta la que llegaba el edificio. Tardó cinco segundos, cinco largos segundos. “No debería hacerlo, joder. No es justo. Todos se sentirán como me sentía yo. ¿Voy a condenarlos a todos a una muerte en vida? Pero tampoco es justo por mí, coño. No siento nada, absolutamente nada. Es horrible, es un vacio en mi interior. No sonrío, no como, no duermo. Ni siquiera pienso en chicas, nada me gusta. Escribir solo sirve para desgarrarme un alma más, pero era mi pasión. Es lo mejor. Debo hacerlo. Así ya nadie cargara más conmigo. Total, dudo que haya nadie para mi en esta vida.” Tras esos pensamientos se encontraba ya de pie sobre el bordillo. Abajo, en la calle, los coches circulaban a gran velocidad, o eso le parecía a ella. El tiempo se paró en aquel día y no volvió a correr nunca, ni lo volvería a hacer. Se quitó la chaqueta de U2 que le habían comprado semanas atrás para intentar animarla, pues era demasiado bonita como para mancharla con su sangre, y tras dejarla en el suelo ni siquiera espero. Dio un salto, y a pesar de que era lo que todo el mundo decía, ella no vio su vida pasar por delante, no pensó en nada ni en nadie, solo en que por dios hubiese algo al otro lado donde pudiese reunirse con él, y donde poder empezar de 0, y luchar de verdad por su felicidad. No sintió nada cuando llego al suelo y chocó contra el asfalto, nada más que un dolor agudo que duro un segundo, el segundo en que tardo su cabeza en aplastarse. Y nadie volvió a saber nada de ella, y ella no volvió a saber nada de nadie. Y jamás nunca volvió a sufrir, ni a sentir, ni a dormir, comer, soñar, respirar. No volvió a hacer nada. O al menos que ella recordase, pues la muerte es eso. Muerte. Dejar de vivir, dejar de hacer las cosas que se hacen cuando uno esta vivo.>>>>>

Pues eso es. La reflexión a la que he llegado hoy es que definitivamente el destino debe existir, porque nada de eso paso, y yo he conocido a la chica más perfecta del Universo, y él va remontando poco a poco. También porque tengo un perro precioso y adorable, que había muerto de no adoptarlo yo. También porque ni mis padres, ni los suyos, ni nadie de nuestro alrededor se merece eso. Pero a la vez he llegado a la conclusión de que la vida es una puta mierda, y hace que las cosas buenas les lleguen tarde a las personas buenas, haciéndolas sufrir lo inimaginable, y que las cosas malas les pasen tarde o no les pasen a las personas malas. Y eso es todo por hoy, de momento. Tal vez escriba algo luego. 

Bueno, ¿no os habéis planteado nunca los típicos ''¿que habría pasado si...''? Yo si, a diario. Pero bueno. Y eso es todo por hoy, de momento. Tal vez escriba algo luego. 

¡Un saludo, patatas!